martes, 16 de diciembre de 2014

La Junta asegura que “no puede echar” a Inporman del ‘Peñascal’


Clara Luquero sostiene que la propuesta de Javier Arranz, de asumir la gestión desde el Ayuntamiento, alargaría “dos meses más, en el mejor de los casos”, los plazos de la Junta.
Puri Bravo - Segovia
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Después de meses sin dar señales, la empresa Inporman reanudó ayer los trabajos del pabellón polideportivo que está a medio hacer en terrenos del colegio ‘El Peñascal’, provocando la sorpresa de las instituciones que financian la obra, Junta de Castilla y León y Ayuntamiento, y de la comunidad educativa. Ambas partes no saben aún interpretar estos movimientos de la constructora ni si traerán finalmente la conclusión de unos trabajos que ya arrastran una historia de cinco años de demoras.
Por lo pronto y ante los rumores que ayer se pusieron en circulación, el delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, descartó que la Administración regional vaya a intentar echar a Inporman de la estructura en construcción ya que aunque hay abierto un expediente de resolución del contrato, aún no se ha resuelto y sigue siendo la adjudicataria de la obra.
López-Escobar desconfía de las intenciones de la empresa, que ya ha fracasado superando tres plazos de entrega de los trabajos, sospecha que tras su regreso al colegio hay una maniobra dilatoria, pero en todo caso asegura que si ahora termina la infraestructura en tres meses “bienvenido sea, porque el interés público pasa por todo aquello que conduzca a finalizar el pabellón”.
La alcaldesa Clara Luquero fue la primera que ayer mostró su extrañeza ante la reanudación de los trabajos por parte de la misma empresa a la que se ha abierto expediente sancionador por incumplimientos anteriores y con la que hay un proceso de rescisión de contrato en tramitación. Luquero considera “incoherente” esta situación y ante esta nueva vuelta de tuerca pregunta por qué se han perdido unos meses “preciosos” si Inporman tenía capacidad para proseguir con los trabajos.
Clara Luquero reiteró su deseo de que las “obras acaben cuanto antes”, y explicó que la propuesta que lanzó el exconcejal de Deportes, Javier Arranz, por la que el Ayuntamiento se haría con la gestión del proyecto, alargaría los plazos que maneja la Junta de Castilla y León. Tras analizarlo con la jefa de contratación del Ayuntamiento y teniendo en cuenta que habría que modificar el convenio inicial sobre el que se sustenta la financiación de los trabajos, “vimos que nos íbamos a dos meses más, en el mejor de los casos”. Los planes de la Junta contemplando la rescisión del contrato a Inporman y una nueva contratación por la vía de urgencia señalaban a agosto de 2015.


Sellado de arquetas

Javier López Escobar, por su parte, entiende que la presencia de albañiles ayer en el patio del colegio, puede responder meramente a una operación del sellado de arquetas y de revisión de las fijaciones de los paramentos verticales de la fachada y de las cubiertas. Esta actuación había sido requerida desde la Junta a Inporman desde primeros de diciembre siguiendo las conclusiones de la inspección de Sanidad para evitar la presencia de roedores en el colegio, y de los padres de alumnos preocupados por la seguridad de los niños.
Sin embargo, distintas fuentes de la comunidad educativa apuntan a que los trabajos ayer iniciados exceden esta actuación ya que se centraron en tareas de alicatado, como anunció en este periódico el gerente de la constructora. “Desconozco las intenciones reales de la empresa”, reconoció el delegado territorial de la Junta para quien “lo mejor que puede hacer ahora Inporman es sellar las arquetas, marcharse y ceder el contrato, para poder trabajar nosotros con solvencia”.


Dudas y sospechas

López-Escobar no entiende cómo una empresa que, tras superar el plazo inicial de ejecución y varias prórrogas, solo ha alcanzado a realizar el 40 por ciento de la obra en 14 meses y ahora en tres vaya a hacer el 60 por ciento restante, y en todo caso, al igual que la alcaldesa, se pregunta por qué no lo ha hecho antes. El representante de la Administración contratante sospecha que tras el anuncio de reanudación de la obra de Inporman puede haber una maniobra para “lavar su imagen”, “quedar de víctima”, provocar a la Junta y generar más retrasos a este complejo proceso, pero “no confío —declaró López-Escobar— que esto conduzca a terminar la construcción en tres meses”.
Además López-Escobar anuncia que si la presencia de albañiles en la instalación en construcción responde a un intento de empujar a la Junta a expulsarles, no lo van a conseguir. “Nosotros no les podemos echar porque son los responsables de la obra, y —advirtió el delegado— serán responsables de cuanto acontezca como consecuencia de su actitud; se les impondrá las penalidades oportunas si desemboca en un nuevo retraso y en una tomadura de pelo”. Hay que recordar que para abordar la resolución del contrato se han hecho tasaciones y certificaciones de los trabajos ejecutados, que con la nueva intervención de Inporman variarán.
En la reunión que mañana mantendrá junto a la alcaldesa de Segovia con los vecinos del barrio de La Albuera y padres de alumnos del CEIP El Peñascal, López-Escobar quiere dejar claro la Junta de Castilla y León “ha cumplido estrictamente la Ley de contratos del sector público y ha buscado el interés público”.

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