jueves, 18 de septiembre de 2014

Unos 8.700 alumnos de Secundaria y Bachillerato se incorporan a las aulas


Los estudiantes de Programas de Cualificación Profesional Inicial y segundo curso de los ciclos formativos de Formación Profesional también iniciaron ayer la actividad lectiva en una jornada marcada por la normalidad, según destaca la Junta.
P. Bravo - Segovia

  
La segunda jornada del calendario de inicio del curso escolar 2014-2015 convocó ayer en las aulas de la provincia de Segovia a 6.008 alumnos de Enseñanza Secundaria Obligatoria, 2.698 de Bachillerato y 139 de Programas de Cualificación Profesional Inicial. También fueron recibidos en sus centros docentes los estudiantes de segundo curso de los ciclos formativos de Formación Profesional y de enseñanzas profesionales de Artes Plásticas y Diseño. La incorporación se realizó de forma gradual por niveles y modalidades de estudio para dar una atención específica a cada grupo de alumnos y facilitar la reanudación de las clases en los institutos donde impartirán clases a lo largo del período lectivo 993 profesores.
La Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León indicó que del total de estudiantes de Secundaria, 3.121 alumnos utilizarán alguna de las 160 rutas de transporte escolar que pone a disposición la Dirección Provincial de Educación para trasladarlos a sus centros educativos.
En la incorporación de los alumnos a las clases no se ha registrado ninguna incidencia en la provincia de Segovia, de hecho, en toda la Comunidad Autónoma solo se ha producido una incidencia en Valladolid, en una ruta de transporte con destino al Instituto de Enseñanza Secundaria 'Pinar de la Rubia', que no ha efectuado parada en la localidad de Valdestillas, por lo que dos alumnos no han acudido al centro, según informó la Junta de Castilla y León.

La primera jornada del curso es cuidada con especial mimo por los equipos docentes de los institutos y centros de Secundaria, que preparan para la ocasión actividades en las que se mezclan emotividad y disciplina, y en las que se ponen en práctica las directrices de los planes de acogida diseñados en los despachos.
En la provincia de Segovia, la mayoría de los centros cuenta con un plan específico de recepción de alumnos de nuevo ingreso, ya sean niños que han dejado la escuela y empiezan Educación Secundaria Obligatoria o llegados de otros institutos para continuar su formación en cursos superiores.
La Dirección Provincial de Educación asegura que 15 centros de los 19 institutos y Centros de Educación Obligatoria (CEOs) que hay en Segovia aplican programas especiales de acogida, en los incluyen jornadas de puertas abiertas, reuniones con los padres, atención por parte de otros estudiantes que se convierten en guías durante el proceso de adaptación, y actividades muy diversas para facilitar la integración y ayudar a que los debutantes se sientan cómodos en su nuevo centro y con sus nuevos compañeros desde el primer día. Aunque los programas se desarrollan a lo largo de varias semanas, de acuerdo a las características del alumnado y con la implicación de las familias, ayer tuvo lugar su puesta en escena. Así en el instituto María Moliner, donde conviven 1.500 personas, los alumnos de 1º de la ESO participaron en un juego de pistas que prueba a pruebas les fue guiando, —divididos en grupos—, por los distintos espacios del centro para ir encontrándose con los que serán sus profesores y conocer las materias que imparten, hasta conseguir encontrar un tesoro al final de la ruta.
Los estudiantes que inician Educación Secundaria Obligatoria en el instituto La Albuera, —centro que recibe alumnos de 19 localidades— se juntaron en el patio para soltar al aire globos que portaban los deseos con los que empiezan esta nueva etapa de su vida que les hará permanecer seis años formando parte de esta comunidad.
Antes de estos actos simbólicos que se repitieron con variados formatos por la red provincial, los equipos directivos fueron dando la bienvenida a los recién llegados con discursos en los que las palabras afectuosas se mezclaban con el dictado de normas de comportamiento.
"Quien mancha, limpia y quien rompe, paga” indicó ayer una profesora a un grupo de noveles, para acto seguido recordar que el material y las instalaciones de los centros son de todos y debe ser cuidados por todos. Por más que lo intentan, y ayer quedó patente en los discursos, los profesores no consiguen ganar la guerra al chicle, y la goma de mascar sigue siendo año tras año un elemento invasor que ensucia pupitres y paredes. Otro elemento invasor y perturbador de la vida escolar es el teléfono móvil que no puede ser usado ni estar encendido durante las horas de clases, como se recordó en la presentación de horarios, normas de convivencia y sistema organizativo de los institutos.

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